Llegué con una expectativa enorme. Sabía, además, que estaba yendo a uno de los restaurantes más celebrados del planeta: dos estrellas Michelin, número 5 en The World’s 50 Best Restaurants 2025 y Mejor Restaurante de Europa cinco años consecutivos según Opinionated About Dining. Por sus mesas han pasado más de 1,5 millones de personas en lista de espera desde su apertura en 2019.
Las Puertas de Bronce que lo Cambian Todo
Lo primero que aparece es imponente: dos puertas de bronce macizo. Impresionantes. De casi 4 mts de altura y pesan en total dos toneladas. Las diseñó la artista danesa Maria Rubinke, y se abren en silencio, de manera automática. En ese instante, el mundo exterior desaparece.
No es una metáfora. Es literalmente lo que pasa.

Del otro lado empieza el universo de Rasmus Munk y desde ese momento, uno entiende que lo que viene no tiene ningún parecido con ningún otro restaurante del mundo.
Alchemist Copenhague: el Restaurante que Convierte una Cena en Arte
Alchemist no ofrece un menú. En cambio, lo que vende es una experiencia. El espacio en sí ya es un dato: 23.000 metros cuadrados dentro de un antiguo depósito industrial en el barrio de Refshaleøen, donde el Real Teatro Danés guardaba sus decorados. Así que incluso el edificio tiene historia.
El formato: 50 impresiones (así las llaman) organizadas en cinco actos que se despliegan a lo largo de seis horas. Además, cada acto transcurre en un espacio distinto, con su propia atmósfera, su propia narrativa y su propio elenco de personas que te guían. Desde el laboratorio de cocina hasta el salón principal, todo está diseñado para que el comensal pierda por completo la noción del tiempo y del lugar.

El corazón del restaurante es una cúpula planetaria construida con 200 toneladas de acero, con un diámetro de 15 metros y 10 proyectores de mapeo que generan una experiencia visual de 360 grados mientras uno come. Bajo ella, los comensales se encuentran en distintos universos según cada impresión: bajo el mar rodeados de medusas flotando entre bolsas de plástico, en el espacio mirando la curvatura de la Tierra, o dentro del cuerpo humano al ritmo lento de un corazón gigante. También, dos salas de instalaciones artísticas se renuevan permanentemente, y dos áreas lounge dan pausa y tiempo de reflexión durante la velada.

La noche arranca en el laboratorio, donde el equipo te recibe con una copa de Krug 2013 Brut. A continuación, una cava de tres pisos con 15 metros de altura y capacidad para 10.000 botellas, curada por el director de vinos Enrico Robitzki – hay que verla para creerlo. Después, el salón. Además, en todo momento cada comensal tiene asignado alguien del equipo que habla su idioma. Por lo tanto, el servicio no fue solo impecable: fue personalizado de una manera que pocas veces vi en mi vida.
Los Platos: Arte Comestible con Conciencia
Cada impresión es un bocado que piensa. Rasmus Munk – elegido Mejor Chef del Mundo por The Best Chef Awards en 2024 y 2025 – construye su menú desde lo que él llama Holistic Cuisine. Es decir, cada plato no solo tiene que saber bien, también tiene que decir algo. Sobre el medio ambiente, la desigualdad social, el bienestar animal, el desperdicio alimentario. La gastronomía como herramienta de cambio.

Diseño La caja torácica de plata está realizada por el orfebre danés Nikolaj Appel
El Acto I arrancó con Butterfly: una mariposa comestible real, criada en granja, presentada sobre una rama dorada. En otras palabras, un bocado que plantea una pregunta sin palabras: ¿podría el insecto ser la proteína del futuro? La mariposa de ortiga liofilizada sobre una hoja de ortiga crujiente hecha de col rizada jugada, perejil, espinacas y queso de ortiga fresco. Las mariposas de granja provienen de su granja de Leif, que las cría solo con ortigas en un invernadero. Las mariposas contienen casi 4 veces más proteína que la carne de vacuno y el pollo y podrían ser una posible fuente de proteína en el futuro. lA continuación llegaron Smokey Ball, Nordic Dosa, Space Bread con caviar sobre musgo vivo. Y bocados que fueron subiendo la apuesta impresión a impresión.

El Acto II, por otro lado, profundizó el juego entre ciencia y provocación. El momento más comentado fue Plastic Fantastic: un bocado de plástico comestible hecho de piel de bacalao, servido mientras la cúpula proyecta la contaminación oceánica sobre nuestras cabezas. Incómodo, sin duda. Pero también necesario y brillante. Además, llegaron Moon Jellyfish, 1984, Caviar Marble y Lobster Claw; cada uno con su propia narrativa, su propio soporte, su propia razón de existir.
La Impresión que más me Marcó: la Lithophane con mi Cara
No obstante, el momento más especial de mi noche fue la Lithophane. Se trata de una impresión comestible basada en técnica de imagen translúcida, que habitualmente representa el icónico retrato de Frida Kahlo. En este caso, sin embargo, el equipo la recreó con mi cara. Un gesto de distinción, creatividad y hospitalidad que no esperaba y que, sobre todo, no voy a olvidar.

Es el tipo de detalle que resume lo que es Alchemist: un lugar donde cada persona que entra tiene una experiencia que no va a repetirse exactamente igual para nadie más.

Pollo quemado, Hambre, Beso de lengua, El grito, Mariposa, Litofano, 1984, Andy Warhol
El Acto III llegó con uno de los más provocadores: Burnout Chicken, una crítica directa a las condiciones del pollo industrial, presentado dentro de una jaula metálica. Es decir, arte, denuncia y gastronomía en un solo bocado. Posteriormente, el Acto IV cerró con The Scream, A Wish For Peace y Eight Layers Of Life. Finalmente, el Acto V trajo los postres más creativos, incluyendo “Brændie Mandler” y Flavor Saver. En conclusión, para entonces ya había perdido por completo la noción del tiempo que es, en resumen, exactamente lo que Alchemist busca.

Una Carta de Vinos que Merece su Propio Artículo
El maridaje estuvo, además, a la altura de cada impresión. Cinco escenas, cinco vinos, todos de nivel excepcional. La curaduría corrió a cargo de Enrico Robitzki, director de vinos de Alchemist, y el resultado fue un recorrido por los grandes terroirs del mundo:

Escena 1: Fritz Haag Juffer-Sonnenuhr 2022 Riesling Trocken GG – Mosela, Alemania Escena 2: Echezeaux Grand Cru En Orveaux 2015, J. Coudray-Bizot – Borgoña, Francia Escena 3: Barolo 2020 del Comune di La Morra, Roberto Voerzio Piamonte, Italia Escena 4: Vega-Sicilia Único 2014 Ribera del Duero, España Cierre dulce: Château d’Yquem Sauternes 2008 – Burdeos, Francia
Por lo tanto, una carta de vinos que, sola, justificaría el viaje.
Rasmus Munk: el Chef que Quiere Cambiar el Mundo desde la Cocina
Cuando el chef se acercó, lo primero que sorprende es su juventud. Sin embargo, detrás de esa imagen tranquila hay una trayectoria extraordinaria. Rasmus Munk nació en 1991 en Randers, Jutlandia. Después de pasar por el restaurante North Road en Londres y convertirse en Head Chef del Treetop Restaurant en Vejle, abrió la primera versión de Alchemist en Copenhague en 2015. En 2019, como resultado de dos años de construcción, inauguró la versión actual en el antiguo depósito industrial de Refshaleøen.

Estuvimos charlando largo rato. Me contó, además, que la inspiración para la cúpula vino de una visita escolar al Planetario de Copenhague cuando era chico la primera vez que sintió esa sensación de ser trasladado a otro universo. Esa misma sensación es la que hoy recrea cada noche para 52 comensales.

Pero Rasmus Munk no se queda en el restaurante. En 2020 fundó JunkFood. Una organización benéfica que provee comidas gratuitas diarias a personas en situación de calle en Dinamarca hasta hoy lleva más de 1.100.000 comidas servidas. En 2022, Alchemist fue elegido como socio gastronómico del nuevo Hospital Infantil Mary Elisabeth de Copenhague. Abrirá en 2027. En 2023, fundó Spora, un centro de innovación alimentaria que aplica ciencia a la búsqueda de soluciones sustentables y deliciosas. Incluso está desarrollando alternativas al chocolate sin cacao y proteínas a base de torta de colza.

Y como resultado de esa visión sin límites, en 2025 llevará su cocina aún más lejos: literalmente. Munk planea ser el primer chef en servir una cena gourmet en la estratosfera, a bordo de la cápsula espacial Spaceship Neptune, a 30 kilómetros de altura sobre la Tierra.

Me fui, por último, con el menú firmado por él. Un recuerdo de colección que siempre busco en los grandes restaurantes del mundo, y que en este caso tiene un valor especial.
Los Premios que lo Dicen Todo
Alchemist no necesita presentación en el mundo gastronómico. Sin embargo, los números hablan solos:

Se sirve sobre una lengua de silicona. Lanzada desde una lengua humana como una forma de sacar a los invitados de su zona de confort y jugar con las emociones de placer y asco.
Este está coronado con un gazpacho hecho de tomates, ruibarbo y fresas, coronado con hierbas, flores comestibles y piñas.
Foto Søren Gammelmark
- 🌟 2 estrellas Michelin desde 2020, renovadas cada año hasta 2025. Premio Michelin al Servicio 2025
- 🏆 Nº 5 en The World’s 50 Best Restaurants 2025
- 🥇 Mejor Restaurante de Europa por Opinionated About Dining cinco años consecutivos: 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025
- 🇩🇰 Mejor Restaurante de Dinamarca por White Guide en 2020, 2021, 2023, 2024 y 2025
- 🇩🇰 Mejor Restaurante de Dinamarca por Falstaff Guide en 2024, 2025 y 2026
- 👨🍳 Rasmus Munk: Mejor Chef del Mundo por The Best Chef Awards en 2024 y 2025
- 🍹 Premio Gin Mare a la Hospitalidad 2023
Desde su apertura en 2019, más de 1,5 millones de personas se anotaron en su lista de espera. Así que conseguir una mesa es, en definitiva, un privilegio en sí mismo.
Lo que Hay que Saber Antes de Reservar en este Restaurante de Copenhague
El menú tiene un precio de 5.600 coronas danesas (aproximadamente 750 euros) por persona, solo la comida. Además, el maridaje de vinos va desde 1.800 hasta 8.500 DKK según la selección elegida. Hay seis opciones distintas, incluyendo maridaje no alcohólico con kombucha, kéfir de agua y té. Por otro lado, el restaurante Alchemist en Copenhague abre de martes a viernes y recibe exactamente 52 comensales por noche. Las reservas se abren periódicamente a través de su lista de correo por lo tanto, hay que anotarse con anticipación.

En conclusión, Alchemist es, sin duda, el restaurante de Copenhague que todo apasionado de la gastronomía debería conocer al menos una vez en la vida. Vale absolutamente cada corona.
🌍 Datos Útiles
🇩🇰 Alchemist
📌 Refshalevej 173C, 1432 Copenhague, Dinamarca
📸 @alchemist_restaurant